martes, 7 de julio de 2015

Puerto de Navacerrada a Manzanares el Real

La mayor caminata realizada durante estos últimos cinco años (17 de junio de 2015), por su longitud normal y por los cerca de siete kilómetros que anduve de más por tomar la pista forestal que a la izquierda sale desde el puente de los Manchegos. Unos cuatro kilómetros después de coger la pista, llegué a un pilón que aparecía a la derecha, aproveché para repostar y consultar mi hoja de ruta. Por un momento dudé, pero seguí un trozo más para comprobar si esta empezaba ya a bajar, pero no, seguía subiendo. En ese momento definitivamente decidí volver al  inicio de la misma. Como había perdido tiempo, aceleré el paso para llegar cuanto antes al sendero que tenía que haber cogido en su momento y que continúa por el que yo traía desde El Ventisquero de la Condesa y que llega hasta el Puente del Retén. Ahora cuento la excursión:
He llevado dos hojas de ruta; la primera la numero 26 (Río Manzanares) del libro de Miguel Tebar Pérez - Guía del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama - y la otra del libro de Domingo Pliego - 100 excursiones por la Sierra de Madrid (tomo 2), Travesía 74 - Del Puerto de Navacerrada a La Pedriza, por El Ventisquero de la Condesa y el Río Manzanares.
Distancia total: 20 Kilómetros - Duración 7 horas - Tipo de marcha: travesía.

              DEL PUERTO DE NAVACERRADA A MANZANARES EL REAL POR EL     
                        VENTISQUERO DE LA CONDESA Y LA PEDRIZA. 
                                              

Sobre las diez y media pasadas de la mañana llegué al Puerto de Navacerrada, procedente del Intercambiador de la Moncloa en el autobús 691 de la Empresa Larrea. La llanura segoviana en ese momento estaba cubierta por una niebla que se apreciaba perfectamente desde los aparcamientos del puerto.



Empiezo a caminar por el sendero de tierra, que sube a media ladera dejando las pistas de hormigón a mano izquierda con dirección al alto de Las Guarramillas (Bola del Mundo).

Estas son las vistas de alta montaña con ganado vacuno, poco antes de enlazar con la pista de hormigón que viene desde el puerto, donde parece que algún ciclista, se ha escapado del "pelotón".




 He tomado algún atajo por senderillos con escasas marcas. Uno  de los últimos alcanza la cruz de los montañeros poco antes de llegar a las Guarramillas.


He rodeado el edificio por la parte de la derecha según llego, para salir al vértice geodésico del mismo, por donde veo La Maliciosa, La Pedriza y el embalse de Manzanares. etc. etc. Por detrás del edificio, giro a mano izquierda para seguir por el sendero que baja hasta el collado del Piornal, este mismo enseguida tiene un desvío a la izquierda (aparecen las pinturas blancas y amarillas de pequeño recorrido), que conducen al Ventisquero de la Condesa (Nacimiento del Río Manzanares). Todavía el Ventisquero acumulaba  bastante nieve del último invierno. La caseta de color gris a los pies del Ventisquero es prácticamente el inicio del nacimiento del Manzanares y comienzo de la bajada hacia el pueblo de Manzanares el Real.






Comienzo el descenso, que al principio es bastante empinado, siguiendo el pequeño cauce del todavía arroyuelo, que poco a poco va creciendo con la aguas que va recibiendo de otros arroyos. Ya cerca de las praderas, que diviso mirando hacia abajo, dejo a la izquierda unas ruinas, parece ser que fueron el antiguo refugio del Ventisquero de la Condesa.




La pradera totalmente tapizada de verde sigue el sendero, que paralelo al río continúa bajando. Hay momentos que tengo que cambiar de orilla, pues el camino va de una a otra de forma obligatoria. En cuanto aparecen las primeras pozas hay que efectuar el primer cambio. Yo he podido pasar buscando siempre las piedras mas lisas y secas, pues el caudal así lo permitía, pero cuando este sea más abundante, habrá que mirar otra opción para cruzarle. El descenso continúa poco a poco, por unos paisajes totalmente pintorescos.













Aparecen los primeros pinos silvestres en el sendero que me llevan hasta el puente de Los Manchegos. Una pista forestal atraviesa el mismo. Esta pista viene desde Canto Cochino y tiene una ruta circular. Hay que seguir por el lado izquierdo de la misma dejando el puente a mano derecha y bajar por un sendero, que indican unos hitos de piedra y las marcas amarillas de PR (senderos de pequeño recorrido) más o menos a unos doscientos metros del comienzo de la pista también a la derecha.






Ahora viene mi odisea particular, ya mencionada al comienzo del relato. Justo al llegar al puente de los Manchegos, me cruzo con dos montañeros jóvenes, que venían de Canto Cochino, por esta pista, (interminable), según uno de ellos.


Hacían la ruta al contrario de la mía, pues se dirigían al Ventisquero de La Condesa, por donde yo venía. Les hago caso y decido seguir por la pista forestal que ellos traían, que aunque fuese larga no tenía ninguna pega para llegar a Canto Cochino. Creo que llevaba andados unos cuatro kilómetros más o menos desde que dejé el Puente de los Manchegos, cuando al pasar por un pilón, que hay a mano derecha, me surge la duda de estar en la dirección correcta. He consultado el libro de ruta y por un momento pienso que me he pasado algún desvío y tomo la decisión de volver  hasta el puente de los Manchegos y tomar el sendero, que indicaban mis hojas. Como no hay mal, que por bien no venga, he conocido un paisaje, que desde otro lugar no se ve, gran  parte de La Pedriza con el Yelmo, la gran Cañada, el pueblo de Manzanares, el embalse y parte de Madrid donde entre otros edificios, se distinguen las cuatro torres de la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid y nada mas.













El peor tramo de la ruta aquí estaba. Este sendero baja hacia el río Manzanares hasta el puente del Reten, pasando por los chorros del Manzanares (Hoy no habia cascada). La bajada, que empieza cómoda se va acentuando cada vez mas, y algunas veces entre cerrada vegetación (por momentos parece desaparecer el sendero) y zonas encharcadas por algún arroyo este se hace algo incomodo. Con una señal de "paso" termina esta enorme bajada, pues aquí aparece el Puente del Reten, con unos tablones tipo "paso Cebra", que me dejan en la otra orilla.











Dos horas desde el Puente de Los Manchegos. Ahora el camino es mas ancho y casi sin desniveles.Paso la fuente del Reten, que   gotea muy lentamente y continuo hasta el Puente de los Franceses que se ve al bajar por unos escalones que se dan  de bruces con la pista forestal, que desde Canto Cochino, aquí se dirige..




                                       


Sin perdida de tiempo y viendo que la noche se me  echaba encima, acelero la marcha en dirección a Canto Cochino. No he parado de andar, salvo un momento, que he pasado por un pilón, que queda a mano izquierda bajando por la pista forestal y he aprovechado para llenar  la cantimplora.






Aterrizo en Canto Cochino sobre las nueve y veinte de la noche, estaban cerrando el bar, me he pedido dos botes da Mahou "Cinco Estrellas", los he pagado he salido al exterior y en ese momento han bajado el cierre. He terminado mi segundo bote ya en el patio y sin esperar, macuto a la espalda, carretera (En este caso sendero) y manta hasta el Tranco. Estaba ya mas o menos anocheciendo, aunque todavía la luz era buena. Tenia que atravesar la Garganta Camorza, que la conocía perfectamente y llegar al Tranco, una zona ya urbanizada con bares y chalets y donde por supuesto hay luz artificial.









Ya solo me queda el ultimo tramo hasta Manzanares El Real. Sigo mi fuerte ritmo, pues en el pueblo tengo que tomar uno de los autobuses que me llevaran a Madrid. Sobre las diez y media y poco antes de llegar al pueblo, compruebo que ya tengo cobertura en el "Móvil" y llamo a casa para que sepan mi situación. Al llegar a la parada del autobus solo veo a una persona y pienso que todavía quedaba algún coche, cuando habia alguien esperando. La persona que espera era un sudamericano, que según el estaba fumado, y era verdad, me dice que solo queda un autobus y que solo va hasta Colmenar Viejo y que allí, tengo que enlazar con otro de los que van a Madrid. Efectivamente al poco llega el autobus que va a Colmenar por Soto del Real. Subo primero, ya sentado oigo al conductor que le dice al sudamericano, que se de prisa en subir pues era el ultimo viaje y quería terminar enseguida. El sudamericano, tarda en hacerse con los escalones (fumado, pero fumado), por fin lo consigue y salimos hacia Soto (cerca de las once de la noche). Llegamos a Colmenar y me bajo en una parada del pueblo para hacer el trasbordo. También lo hace mi compañero de viaje, que parece ser que vive aquí y esperó hasta que llegó el autobus  que me llevaba a la Capital (agradecido al chaval).
Por fin llego a Plaza Castilla, creo que eran las once menos diez minutos de la noche,salgo a la calle, saco dinero del cajero de Bankia y me cojo un taxi hasta San Fernando de Henares. En casa ya,sobre las cero horas y 15 minutos del dia siguiente. Amen.


Esta fotografía es de una semana después, la parada de autobus cercana al Castillo de Manzanares donde se encontraba el amigo "fumado".

lunes, 8 de junio de 2015

Puerto de Navacerrada - Bola del Mundo - Collado del Piornal - La Maliciosa - Pueblo de Navacerrada

En el autobús 691 que sale desde el Intercambiador de Moncloa (9, 25 horas), he llegado al Puerto de Navacerrada a las 11 de la mañana.
He comenzado mi caminata  por el sendero Vuelta de los pastores, que a media ladera  sube hacia el collado de Emburriaderos o de las Cabrillas.




Continúo subiendo paralelo a la cuerda de las cabrillas hasta dar con la pista de hormigón que viene desde el Puerto y que se dirige a la Bola del Mundo (repetidor de TVE). Después de enlazar con esta  y tras varias curvas con grandes peraltes y mucho desnivel , me he desviado hacia la estación terminal del telesilla de Las Guarramillas, donde muy cerca una Virgen (la de las Guarramillas) con un niño en brazos y dos esquís a la espalda contempla y vigila gran parte de la sierra.


Retomo otra vez el hormigón hacia las ultimas rampas que conducen al repetidor. Una hora y veinte minutos desde el inicio. (con una pequeña parada para picar algo a los pies de la Virgen).


El edificio se puede bordear por las dos partes, pues se sale a la espalda del mismo por una o por otra, si tomamos la de la derecha, llegamos al vértice geodésico de Las Guarramillas (esta foto es de otro día).


Yo en esta ocasión he optado por el de la izquierda, por un camino que sale antes de llegar a las puertas del edificio. Aquí, un poco mas abajo, aparece el sendero que baja al collado del Piornal y que se ve muy claro. A poco de comenzar me he desviado  hacia la izquierda siguiendo las señales blancas y amarillas de pequeño recorrido, que te llevan al Ventisquero de la Condesa. (Nacimiento del río Manzanares) y que bajan hasta Manzanares el Real siguiendo el curso del río.


Solamente he parado unos momentos, para sacar fotografías y ver mas de cerca el Ventisquero, que en esta época del año todavía tiene mucha nieve acumulada.
Vuelvo al sendero que baja en dirección al collado, enseguida y a la derecha aparecen unas ruinas, que en su momento parece ser que fueron un antiguo refugio de montaña.


Sigo bajando más suavemente y enseguida tropiezo a mi derecha con un gran rebaño de machos de cabra montés (posiblemente por encima de treinta). Me paro y observo el comportamiento. Muchos sentados, otros retroceden al verme, alguno en zonas alta de rocas y muy erguidos, también dos de los más grandes se topan con sus grandes cornamentas. Un precioso espectáculo.



Continúo bajando por un sendero con bastantes piedras y a mi espalda quedan las antenas del repetidor, enseguida llego al collado, donde aparece a la izquierda un antiguo pluviómetro.


Ahora empieza la subida hacia la Maliciosa, que suavemente se va empinado. Siguiendo los hitos marcados en el camino no hay ninguna pérdida.


Antes de tomar la arista de la izquierda, que conduce a La Maliciosa, he parado en una zona de pequeño collado herboso, parte de la crestería de La Maliciosa, donde las vistas, que aparecen desde aquí (incluidas las cabras), son dignas de ver.También he aprovechado para sacar del macuto algo de mi avituallamiento.



Vuelvo al sendero, que desde aquí y por la derecha se dirige sin ningún vacile hasta la Maliciosa. Por fin hago cumbre, donde varios grupos de montañeros comentan y se tiran fotos. Con uno de ellos he intercambiado la oportuna instantánea.



Desde el vértice geodésico, el paisaje sobre la llanura madrileña, la Sierra de los Porrones, La Pedriza y Manzanares el Real, con su embalse de Santillana recrean la vista y merece la pena el esfuerzo realizado.




Emprendo el regreso por el mismo camino que he traído, pero al llegar al collado, y a la izquierda del pluviómetro sale un sendero que baja en picado con canchales, donde, si no estas muy hábil puedes dar con tu body en tierra. Este se dirige hacia la Barranca por el Regajo del Cancho Negro y empalma con el Regajo del Pez.



Pasada la parte mas difícil, que realmente esta al comienzo del descenso, el camino poco a poco parece más suave y menos vertical, pero no se deja de bajar nunca. A poco de entrar en el pinar se llega a la fuente de la campanilla, un área de recreo y descanso con bancos de madera,


Después de descansar y con un gran refrescón en la fuente vuelvo al camino que se dirige hacia la Barranca. Paso también por la fuente de Mingo, el área temática Las Vueltas y las tirolinas de Pino a Pino.




Esta pista forestal llega a su final con los embalses del Ejercito del Aire y de Navacerrada. Una barrera que prohíbe el paso de vehículos limita ya con la carretera asfaltada que, desde ahora encontramos.




Esta carretera enlaza con la Nacional 601, que une el pueblo de Guadarrama con el Puerto de Navacerrada. Varios aparcamientos, praderas con ganado vacuno, el hotel de La Barranca (creo que ahora esta en obras) y un parque de bomberos de la Comunidad de Madrid nos encontramos antes de llegar a la 601.







Ya estoy llegando al final de esta dura caminata. Por el arcén de la 601, llego enseguida a una glorieta (conocida como el columpio) con una inmensa piedra de granito colgada entre dos sietes (uno de ellos invertido) y a la derecha de esta aparece el cartel que indica al pueblo de Navacerrada. Ya estoy en el pueblo, y la misma plaza del Ayuntamiento hay una cafetería con su terraza  El Quijote, donde con una gran jarra de cerveza y un plato de aceitunas aliñadas y muy grandes, espero la llegada del autobús que me devolverá a la capital. He llegado a las 7 y veinte de la tarde, pero como el autobús , no sale hasta cerca de las ocho, con mi cerveza y mis aceitunas, tranquilamente me he tomado un respiro. Por cierto el camero ha sido muy amable.



Salí de mi casa en San Fernando de Henares a las 8 de la mañana aproximadamente, y he regresado sobre las diez de la noche. No tengo carnet de conducir y estas excursiones las hago "solateras". Nadie me mete prisa, me paro, donde, cuando y el tiempo que me da la gana, y si algún día me pasa algo (que dios no lo quiera) ya me recogerán... digo yo.
Es mi primer relato en este blog, animado por mis dos hijos e instruido por mi hija para acceder a este tipo de páginas, pues mis excursiones las tengo redactadas de mi puño y letra, más o menos como he contado esta, en un cuaderno normal.